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miércoles, 20 de noviembre de 2013

El libro de los abrazos. Eduardo Galeano.



En 1989 Eduardo Galeano publicó este libro de relatos muy breves que hablan de sueños, de miedios, de curiosidades, de solidaridad, amor e injusticia. Galeano en estado puro.
Una buena recomendación de mi amigo Reyes para disfrutar, reflexionar y sentir.

Yo soy un país. Vega Cerezo


Publicado recientemente este libro de poemas es un grato paseo por la geografía de Vega Cerezo y de cualquiera de nosotros, sus lectores. Todo lo que nos define y nos hace frágiles y vulnerables o, a veces, fuertes y capaces de comernos el mundo. Eso sí, siempre que nos proteja eso que hace que valga la pena seguir adelante.

Me ha gustado mucho. 

En el enlace tienes un adelanto del libro en un videoclip de poco más de un minuto:  https://www.facebook.com/photo.php?v=483983635032951&set=o.211458169027939&type=2&theater

Y este enlace para los que quieran acceder a su blog: http://vega-cerezo-martin.blogspot.com.es/

Rosario



 Rosario tenía 15 años por allá por 1999 y se enamoró. Poco después se quedó embarazada. Lo demás vino rodado: dejó los estudios, se casó con su novio, se fue a vivir con los suegros y tuvo a su bebé. Era una alumna brillante. 
No sé qué fue de ella.

Este poema se publicó en el número 1 de la revista Dáctilo en el año 2000.

Con sus luces y sus sombras, es un poema al que le tengo mucho cariño. Aunque Rosario nunca se enterara de que yo se lo había escrito. Todavía a veces me pregunto qué habrá sido de ella y de aquel matrimonio precipitado.


martes, 19 de noviembre de 2013

La aventura del estrecho


Una frase de inicio "Papá, ¿tú no tienes frío?" y 100 palabras más. Concurso de relatos en la Cadena Ser. Noviembre 2013




El Mediterráneo

-Papá, ¿tú no tienes frío?
Papá dice que no y me echa por encima su manta de viaje.
-Papá, ¿tú no tienes sueño?
Papá no dice nada y con el brazo me recuesta sobre su pecho.
-Papá, ¿tú no tienes hambre? 
Papá niega con la cabeza y me saca el último de los bocadillos que preparó para el viaje.
-Papá, ¿tú no tienes miedo? 
Papá me acaricia la cabeza y dice que todo va a salir bien mientras trabaja con los otros hombres. Pero a mí el agua me llega por los pies, la noche es muy oscura y ninguno de los dos sabe nadar.



Enlace a los ganadores de la semana:  http://escueladeescritores.com/concurso-finalistas-rec-2013


lunes, 18 de noviembre de 2013

Vivimos malos tiempos


Portada de Adolfo Gross García
Una colección de microrrelatos que me publicaron este verano en el número 2 de la revista Acantilados de Papel. Todos hablan de la crisis

Las facturas de entonces

El doctor confirmó ayer que estoy desahuciado. La insuficiencia pulmonar que padezco es resultado, dice, de haber respirado por encima de mis posibilidades. Eso cuando respirar aún resultaba económico.
Y aquí me tienes, comprobando las facturas del aire de aquella época, temiendo que el doctor pudiera estar en lo cierto y tenga yo la culpa de mi estado.


Cuestión de tiempo 

Desde que nos despidieron a los dos, haces el amor con los ojos cerrados como si renunciaras a ver la que nos ha caído encima. Eso cuando encuentras el ánimo para hacer el amor. Quizás ya no me quieres. Démosle tiempo al tiempo. Si seguimos así es, créeme, sólo eso: cuestión de tiempo.


El buen ladrón

- Saca toda la pasta, que te rajo-.
Metí la contraseña detrás de la tarjeta. Pulsé “sacar dinero” sin esperanza alguna de que quedara algo. Seguía sin haber nada. Temí que me rajara. Las piernas me temblaban no sé si de hambre o miedo.
Se pagó las cervezas, me compró un bocadillo y maldijo su suerte: era la cuarta noche que pagaba la cena a un parado del barrio. 




La buena causa
El hombre que un día amé se ha convertido en un okupa que se cuela en las camas ajenas, las camas que otros hombres desatienden. Al principio la rabia me podía y no hacía más que llorar.
Pero le quiero tanto que ahora me he convertido en una defensora de su causa: en el hueco que él deja cuando se va a otras camas, yo también pongo okupas. Con la escasez que hay en estos tiempos me resulta egoísta dejar camas vacías mientras haya personas que andan necesitadas.



Tácticas imposibles

Rompió todo contacto con sus padres, cortó con su chica, la de toda la vida, cambió de identidad, cambió de sexo incluso, quemó su DNI, huyó a otras tierras, estuvo en el desierto, vivió escondido un tiempo, se convirtió al budismo, se hizo okupa, halló un trabajo, fue sindicalista, voluntario, hippy, falsificó el perfil del facebook, vendió su moto, se compró ropa usada y comprobó por fin, decepcionado, que no hay táctica posible, cuando lo que se intenta es escapar de uno mismo.


También los puedes leer en la propia revista (pág. 49):  http://es.calameo.com/read/001931422f6250e98b2cf

Tres microrrelatos para El coloquio de los perros



Portada de la revista de Antonio Gómez Ribelles


Participo en el nº 32 de la revista digital El coloquio de los perros con 3 microrrelatos. Un verdadero lujo. 

Enlace de la revista: http://elcoloquiodelosperros.net/


Las palabras terribles
Creo que es uno de los mejores relatos que he escrito.

Mis papás se conocieron en una fábrica de palabras. Papá las combinaba en sus artículos. Mamá trabajaba en su edición. Juntos conjugaron verbos y declinaron sustantivos a la medida de sus sueños libertarios. Un día que repasaban los significados de “amarse”, me colé entre ellos y mamá anunció que estaba embarazada.
Eran tiempos convulsos. No sé si por culpa de las ideas o de la codicia del cobre.
Cuando los desaparecieron los hombres de gris, mis papás experimentaron palabras terribles que ningún hombre debería conocer. Mamá aprendió una de la que no regresó. Y me llevó con ella. Fue por eso que nunca llegué a nacer y que durante más de treinta años sólo fui una pregunta, una exigencia inútil en los ojos sin lágrimas de las madres de éstos que nunca pudieron ser mis papás.

El coloquio de los perros nº 32

Mis deseos de cumpleaños

Sólo a las chicas guapas y a los hermanos que se las presentaban, invitaba mamá a mis fiestas de cumpleaños en el jardín del chalet de Somosierra: niñas bien, hermanas bien, de clase bien, escogidas por mamá para mi bien. Ella, encantada y las mamás de las niñas, más.
Mi familia era perfecta, nuestros negocios, solventes y nuestra reputación,  impecable. Siempre fui un partidazo.
Y yo me recuerdo cada verano, a punto de soplar las velas de la tarta, pidiendo que para mi próximo cumpleaños volviera a mi fiesta Carlos Nuñez, aquel hermano bien, de clase bien que me hacía aquellas cosas que estaban aún mejor.

El coloquio de los perros


Instantánea de la soledad


Seguimos sin hablarnos. Todas las mañanas ella me sirve su silencio en taza de porcelana. Yo la bebo a pequeños sorbos para degustar el sabor amargo que me deja en los labios. Añoro las palabras que no volverá a decirme. Me complazco en la pena, recordando la caricia de sus ojos cuando se posaban en los míos.
Las paredes de la casa, cada vez más pequeñas, parecen ir alejándose lentamente y yo me voy haciendo más pequeño, más insignificante.
A veces ella pasa de largo como un susurro, sin mirarme, sin verme, que es aún más doloroso. Yo me rindo a su presencia ausente antes de que finalmente este madero al que me aferro termine de escurrirse entre mis dedos.
Pregunto aunque no entiendo. Ya no te quiero, dice. Y esas cuatro palabras dan vida a este naufragio. 




Los sueños de otros



Participo en el concurso de microrrelatos Sansilvestre salmantina 2013. Ha de ser un microrrelato sobre la carrera con un máximo de 15o palabras. Y sale el texto Los sueños de otros.



La noche anterior a aquella carrera, Elena cenó con moderación y se acostó temprano, soñando con la victoria.
La mañana comenzó con una bruma densa y desacostumbrada.
Tras el pistoletazo de salida, confiada y segura, Elena comenzó el circuito. A buen ritmo, consiguió adelantar una tras otra a sus rivales. Al entrar en la recta final del paseo de San Antonio, Elena confirmó que marchaba en cabeza. La bruma persistía cuando alcanzó la meta. Había ganado.
Entonces la tocaron en el hombro:

-No te lo tomes a mal, pero creo que te has equivocado de sueño.

Elena comprobó que estaba soñando un sueño que no era suyo al escuchar por megafonía el nombre de una ganadora que no era ella. Aunque el público saltó a felicitarla, su gesta se quedó perdida entre la bruma.


domingo, 17 de noviembre de 2013

Algo que valiera la pena contar

En diciembre de 2012 participo en el Certamen literario Carmen de Michelena de Beas del Segura. Carmen de Michelena había sido alumna de la  Institución Libre de Enseñanza, pionera de las mujeres en la Universidad de su época, luchadora por los derechos de la mujer y defensora del voto femenino.Acabó su vida en Beas del Segura (Jaén). La asociación cultural El Yelmo convoca cada año un certamen literario en su nombre. Fueron una gente estupenda que se portaron de lujo con nosotros




Enlace del certamen http://certamenliterario.blogspot.com.es/search?updated-min=2012-01-01T00:00:00-08:00&updated-max=2013-01-01T00:00:00-08:00&max-results=4
- Enlace: Certamen literario Carmen de Michelena. 






El mito de Craso y Error

Una disparatada versión de la palabra "craso" en nuestra lengua

 

Amores de pago

El anuncio del coche que aún conservo
Amores de pago. Finalista semanal del concurso Relatos en Cadena de la Cadena Ser. Junio 2012. Un relato que surgió del anuncio que dejaron varias veces en el limpiaparabrisas de mi coche.

Tiempo después apareció en el blog Un cuento al día de Carlos G. Barba

Enlace: Amores de pago en el blog Un cuento al día


Espérame en el cielo




Un relato que presenté al concurso Rendibú 2012 del periódico La Verdad, una historia a mitad camino entre la realidad y la ficción.
Dedicado a mi tía Paca que tenía un marido llamado Nicandro que murió en la guerra. Y un hijo llamado Fernando. A ella que con sus 102 años lleva aún a cuestas las cicatrices de nuestra historia.
Y a su hijo Fernando que se enamoró al son de las melodías de Machín.









Un momento de la fiesta Rendibú 2012 con el relato en los paneles luminosos

Y este video por si queréis recordar la canción:



Y el relato: